Somos Pizzi y Cato y hemos ayudado a escribir un libro muy chulo y musical, para niños a partir de 7 años: se titula "LAS CUERDAS"

En el libro, Contrabajo, Chelo, Viola y Violín te cuentan cómo son, de dónde vienen, como suenan y mucho más. Nosotros te enseñamos cómo se cuidan, dónde tienen el alma, quién las cura... buscamos un tesoro... y hacemos este blog.

viernes

Desde el Caribe con amor…y tiburones

Ilustraciones, Núria Rodríguez
 
Hola, amigos, ya hemos acabado el cole y nos hemos ido de vacaciones al Caribe. De las Notas ya hablaremos. Hoy toca aventura.
Nuestras vacaciones eran una maravilla hasta aquella mañana…

(Na, na, na, na, na (Aquí poned la melodía de la peli Tiburón, de Spielberg)

Exterior, playa. Día. ¡ACCIÓN


Mientras Pizzi se deja mecer por las olas en plan vago total. Yo remo en un bote alquilado. Quiero ponerme cachas y bajar barriga.
Me alejo de la orilla cantando habaneras aprovechando que Pizzi no me oye ni me riñe por tener menos oído musical que un mejillón.

De repente aparecen unas aletas sospechosas a estribor… Las aletas enfilan directas hacia…
-Oh, no, mi hermano, NOOOO– se me erizan los pelos de la nuca, sólo de recordarlo.

No hay que ser súper ratón para saber que debajo de esas aletas tan monas hay unos peces insaciables. 
Fotomontajes, tesa
-Pizzi,  sal del agua ¡Tiburones!-Grito.
- Ja, ja, Cato, pero qué peliculero eres. Lo ponía bien claro en el folleto de vacaciones. “Playa free de tiburones”
Pues esto está lleno. Los escualos se acercan con la intención de zamparse a mi hermano como si fuese un emparedado, con colchón incluido. Pero Pizzi sigue sin inmutarse.
-¡Pizzi, por nuestra madre, mira a tu izquierda!
Y Pizzi se incorpora un poco, abre un ojo y dice:
-Tranquilo, hermanito, son delfines.  

Uno de los supuesto delfines intenta comerse mi bote, le doy en el hocico con el remo mientras le grito a Pizzi.

-¡¡Pizzi, los delfines no tienen tantos dientes!! Y son más sociables. Estos bichos tienen muy mala baba.
-Ja, ja, ja,  Cato. Hoy estás muy gracioso.
Veo a Pizzi saltar por los aires. Estamos rodeados.Cierro los ojos para no ver sus bocas, pero no me callo.  
-¡Venid a por mí que estoy más gordito, y probad mi derechazo de remo!
El agua se agita a nuestro alrededor. No veo nada. Creo que estoy muerto.

Lo siguiente que recuerdo son los brazos del salvavidas de la playa. Y como bailábamos Pizzi y yo cuando pisamos la arena... 
...También la fiesta que nos montaron para compensarnos porque su playa no estuviera siempre free de tiburones. Una pasada. Y ya dejo de escribir que tengo la pata cansada.  

Mi hermano Pizzi y yo os mandamos un montón de besos. Os quiere, Cato 

3 comentarios:

Tesa Medina dijo...

Pizzi y Cato ya han acabado el cole, un poco antes que vosotros. Y como dicen Cato ya hablaremos de las notas.

Hola, amigos, Cato me ha enviado esta crónica desde el Caribe, pero como no tenían conexión a Internet, pues lo ha escrito a mano, digo a pata, y me ha costado entenderle.

Y aunque Cato es adorable, tiene una letra horrorosa.

Menos mal que nuestros ratoncitos están a salvo.

Y ahora que nadie nos oye, parece que los tiburones tampoco eran muy grandes, ni mucho menos como el de la película.

Hala, ánimo que ya están aquí las vacaciones.

¡Feliz final de curso! y más besos

ñOCO Le bOLO dijo...


Esos condenados ratones, que diría no sé que gato, tienen mucha suerte. El Caribe sin que les miren las notas. Si son buenas, llegarán al máximo, a los Picos de Europa por ejemplo.
Nuria y tú formáis un excelente equipo. Estupendo. Vuestra creatividad al cuadrado..

· BPdMyN
· CR · & · LMA ·

MuCha dijo...

es de madrugada
no puedo dormir
y vine a visitarte
porque siempre
me haces sonreir
abrazos